No dejes para el 2014 lo que puedes hacer hoy


Después de las pocas alegrías, pero intensas, que nos dejaron los Juegos Olímpicos
de Londres empezamos a buscar una nueva motivación, algo que nos mantenga
atentos y abrazados a la camiseta argentina. Nuestro próximo objetivo: el Mundial
de Fútbol 2014, en Brasil.

Poco importa que la FIFA no esté conforme con el avance de los preparativos.
Es más, aquellos para los que el fútbol está antes que respirar, dicen no tener
problemas en alojarse en casas de familia, para que la escaséz de plazas de hotel no
sea un problema.

Es que estando tan cerca geográficamente, miles de Argentinos van a disfrutar,
cueste lo que cueste, del próximo torneo de fútbol mundial. Porque el vacío de
perderse los Juegos Olímpicos en vivo sólo puede llenarse con un grito desgarrador
de gol, preferentemente a los locales.

Dicen que los viajes comienzan desde la planificación, y como todavía no podemos
armar las valijas, empecemos por lo más importante: el idioma. Más allá de nuestras
habilidades en “dígalo con mímica”, poder tener los argumentos necesarios para
transmitirles a nuestros hermanos rivales el porqué de nuestra superioridad
futbolística sólo se puede lograr tomando clases de portugués.

Los cursos reducidos, con profesores nativos, y porqué no online, se llevan todos los
garotos (los laureles ya no están tan bien vistos), ya que optimizan nuestros tiempos
y además nos dan la posiblidad de estar listos para empezar a ponerlo en marcha en
los próximos carnavales de Río.

Una vez empanados en esta lengua, estaremos preparados para alentar a Brasil.
Con ganas, con pasión y por supuesto con fe. Porque cuando decimos alentar, no
hablamos de apoyar, sino de lograr que sean más lentos.